El magnesio es esencial para el correcto funcionamiento de cientos de enzimas encargadas de producir, transmitir, almacenar y utilizar la energía. Sin embargo, un 75% de la población mundial padece deficiencia. Te contamos las ventajas qué trae en el cuerpo y cómo incorporarlo mediante la alimentación.

Ya sea para producir y sintetizar proteínas y grasas, o para regular la actividad del sistema nervioso y de los músculos, el magnesio es esencial para nuestro organismo. Más precisamente, es crucial para la síntesis de proteínas que requiere el cuerpo para desarrollar las células, aunque también controla la tensión arterial a valores normales, activa las señales eléctricas a través de las cuales se comunica nuestro cuerpo, mantiene los huesos sanos y asegura el funcionamiento de los músculos.

Su déficit, por el contrario, produce asma, estreñimiento, diabetes, cardiopatías, hipertensión, osteoporosis, problemas nerviosos y trastornos en la salud mental, como ansiedad, depresión e insomnio. Se cree que el principal impulsor de esta carencia es el procesado de los alimentos que, en la transformación, elimina gran parte del magnesio presente. En el caso del trigo, por ejemplo, se quita un 90% de magnesio para convertirlo en harina blanca.

¿Cómo incorporarlo?

Para enriquecer el organismo con magnesio, deben consumirse cereales integrales y verduras:

  • Almendras: 270 miligramos (por cada 100 gramos).
  • Porotos cocidos: 37 miligramos.
  • Maní: 175 miligramos.
  • Kale/Col verde: 57 miligramos.
  • Germen de trigo: 336 miligramos.
  • Kelp/algas laminariales: 760 miligramos.
  • Dulse/alga roja: 220 miligramos.
  • Melaza: 258 miligramos.
  • Mijo: 162 miligramos.
  • Salvado de trigo: 490 miligramos.
  • Tofu: 111 miligramos.

Fuente: Christiane Northrup.
Fuente foto: Dimebeneficios.com, Cuídate con Salud.

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