Con una campaña oficial, buscan promover el consumo de este endulzante natural. Sus variedades y tres recetas para usarlo en casa.

Comer con más conciencia nutricional es una corriente que llegó hace un tiempo para quedarse. De a poco, la sociedad empezó a prestar más atención a los alimentos que ingerimos y esa actitud trajo de la mano un cambio de hábitos, como si aquella frase de “somos lo que comemos” se hubiese sentado junto a nosotros en la mesa diaria. Del edulcorante pasamos al azúcar refinada, de ésta a la rubia hasta llegar a la de mascabo. Pero, ¿y si vamos a la fuente?

La miel es un endulzante natural con muchas propiedades. Desde el lunes y hasta el 20 de mayo, se celebrará la tercera Semana de la Miel, para promover su consumo y divulgar la esencial importancia que tiene la abeja melífera para la producción agropecuaria y la preservación de la biodiversidad.

 

La campaña “Sumale miel a tu vida” está organizada por el Ministerio de Agroindustria de la Nación junto con el Consejo Apícola Nacional. Su objetivo es lograr que la miel forme parte de las compras habituales de los argentinos, difundir los beneficios y promover las economías regionales, ya que la apicultura está conformada en su mayoría por productores pequeños y empresas familiares distribuidas en toda la geografía nacional.

“La apicultura es una economía regional que promovemos y acompañamos. Es fuente genuina de empleo, divisas y desarrollo territorial. Es un complemento indispensable para muchas producciones agropecuarias. Tenemos un liderazgo en el mundo que debemos fortalecer a través del dialogo publico privado, como lo hemos hecho hasta ahora y hoy queremos que te sumes a la campaña de promoción del consumo interno”, invita el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere.

Según datos del propio Ministerio, Argentina cuenta hoy con unas 2.500.000 colmenas en producción y más de 20.000 productores que generan unas 65.000 toneladas al año. Cerca del 95%de la miel que producimos parte hacia los mercados externos, lo que nos ubica como tercer exportador mundial, detrás de China y Turquía. Sin embargo, el consumo interno de miel aún resulta bajo respecto al que exhiben grandes consumidores como Alemania, Estados Unidos y Japón, que superan ampliamente el kilogramo per cápita, mientras que en nuestro país se observa una tendencia creciente pero aún lejos de esa cifra.

Actualmente, en el mercado se pueden encontrar diferentes mieles con distintos estados físicos: sólido, líquido o cremoso con variables en sabores, aromas y una amplia gama de colores. ¿De qué depende? Del origen botánico de las flores que dieron procedencia al néctar, del origen geográfico y de la época estacional en las que fueron cosechadas por el apicultor.

De esta manera, se pueden encontrar mieles blancas casi transparentes (como la miel de acacia), mieles rojizas, amarillentas o verdosas y hasta mieles de color ámbar oscuro, casi negras (miel de aliso). Flavia Vásquez es coordinadora de Apicultura del ministerio. Ella detalla los diferentes tipos de miel que existen en el país de acuerdo a su origen geográfico y botánico:

  • Miel de cítricos: se caracteriza por su color ámbar claro. Posee un aroma característico que recuerda la flor de azahar. El gusto es muy diferente al resto de las mieles claras debido a su acidez muy marcada. Su cristalización suele no ser muy rápida y lo hace en cristales finos.
  • Miel de eucalipto: es de color ámbar. Posee un aroma muy intenso y persistente, que evoca la madera mojada. El gusto es dulce, malteado con ligeras notas ácidas. Su cristalización es media y el tamaño de los cristales es fino.
  • Miel de chilca: color ámbar claro. Es una miel de sabor algo picante debido a su intensa acidez. Esta miel cristaliza generalmente de forma cremosa con cristales finos.
    Miel de tréboles: el color va del blanco al ámbar extra claro. Tienen un aroma floral muy tenue y poco persistente, con un sabor dulce intenso. Cristaliza rápidamente en cristales blancos y finos.
  • Miel de catay: de color ámbar oscuro con notas rojizas, líquida, aroma ligeramente afrutado. Su principal característica es que no cristaliza por la relación de azúcares glucosa /fructosa.                                                                                        Desde Agroindustria, recomienzan utilizar la miel como endulzante y especialmente al arrancar el día, porque es una fuente de energía rápidamente disponible por su composición de azúcar. Además, posee antioxidantes, vitaminas y minerales. ¿Cuántas calorías tiene? Una cucharada tamaño aporta unas 30.

“Se puede usar en la preparación de comidas, como panificados, postres, salsas, barbacoas y aderezos. Hay que tener en cuenta que la luz solar, el calor y el paso del tiempo afectan las propiedades biológicas. Y al comprar el producto, leer la etiqueta completa: no es lo mismo miel que alimento a base de miel”, aclaran.

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