La gobernadora de Iowa (Estados Unidos), la Republicana Kim Reynolds, firmó el viernes 4 de mayo por la Ley del Latido de Corazón Fetal (Fetal Heartbeat Bill), misma que prohíbe a los médicos realizar un aborto después de la detección del latido cardíaco del bebé

La nueva norma en el Estado de Iowa manda que cualquier mujer que busque un aborto se someta a un ultrasonido para determinar si se puede detectar un latido cardíaco fetal, mismo que, generalmente, se detecta alrededor de la sexta semana de embarazo.

Desde luego, la legislación aprobada en Iowa establece algunas excepciones para embarazos concebidos a través de violación o incesto, así como anomalías fetales, o si un médico determina que la vida de la mujer está en peligro.

También prohíbe que se adquieran, proporcionen, transfieran o usen restos fetales en Iowa a sabiendas de que lo son, aunque esto no se aplicaría a muestras de diagnóstico médico, investigaciones forenses o partes del cuerpo del feto donadas para investigación médica después de un aborto espontáneo o de un bebé muerto.

Corazones inocentes

Anteriormente, el aborto era legal en Iowa hasta la semana veinte del embarazo. La nueva ley es la regulación de aborto más fuerte en todo el territorio de Estados Unidos; ha sido muy controvertido en el Estado y ha originado muchas protestas de grupos a favor del aborto en el país del norte.

En una declaración publicada en el sitio web de la gobernadora de Iowa, ésta dijo que ella firmó el proyecto de ley porque sintió que era “inmoral detener un corazón inocente” y también “enfermarse por vender partes del cuerpo del feto”.

“Creo que toda la vida inocente es preciosa y sagrada, y como gobernadora, me comprometí a hacer todo lo que esté a mi alcance para protegerla. Eso es lo que estoy haciendo hoy “, dijo. Ella atribuyó su fe como la fuerza que “la lleva a proteger cada nativo de Iowa, sin importar cuán pequeña sea”.

Un hito que podría cambiar la historia

La ley sin duda será impugnada ante un tribunal y es poco probable que entre en vigor sin la aprobación del Tribunal Supremo. Reconociendo esto, Reynolds dijo que sus acciones el viernes fueron “más grandes que solo una ley”, y que no se echará atrás.

Por lo demás, si este proyecto de ley se lleva a la Corte Suprema, podría potencialmente obligar a los jueces a reconsiderar la decisión de Roe v. Wade de 1973 que estableció el derecho constitucional al aborto.

Se calcula que desde que en ese año de 1973 el aborto se convirtió en legal en Estados Unidos, ha habido poco más de 60 millones de abortos, lo cual explica que el filósofo español Julián Marías haya dicho en alguna ocasión que la “aceptación social del aborto” ha sido la peor tragedia del siglo XX… y de lo que va del XXI, por descontado.

Fuente – Aleteia

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