Santa Fe (AICA): ¨Es preocupante que el Colegio de Psicólogos haya incurrido en tal falta de ética¨, declaró Esteban J.I. Romero, abogado de María Belén Catalano, psicóloga voluntaria en Grávida a quien intentaron suspender por asistir a una menor embarazada tras una violación. “Hoy, en nuestro recuerdo no queda sólo el crimen horrendo de la violación, sino también el rostro de felicidad de los padres adoptivos de su bebé, Francisco, y el orgullo de una madre preadolescente que pudo optar por la esperanza porque recibió ayuda para elegir con libertad”, afirmó el abogado.

Hace unos días, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Santa Fe, Mónica Niel, informó que la psicóloga María Belén Catalano era suspendida por seis meses por haber ido “al hospital Iturraspe a persuadir a una niña de 11 años para que no realice un aborto”. Ahora, la Cámara de Apelaciones en lo Penal reconoció que la psicóloga no está suspendida e intimó al Colegio a no difundir información provisoria sobre el caso.

El viernes 28 de abril, la Cámara de Apelaciones en lo Penal notificó al Colegio de Psicólogos de la Primera Circunscripción de la provincia de Santa Fe para que, en el término perentorio e improrrogable de 24 horas, “cese y suprima toda publicación, comunicación, reproducción, divulgación o difusión que por cualquier medio” haya realizado en relación con la situación profesional de la psicóloga María Belén Catalano. También, lo exhortó a que “se abstenga de realizar cualquier otra publicación sobre esas sanciones”.

“El punto clave es que el Colegio de Psicólogos difundió como concluido un procedimiento en curso. De este modo, no se dio a María Belén la posibilidad de ejercer su derecho de defensa y se la condenó por anticipado. Es preocupante que el Colegio de Psicólogos, que debe velar por la ética, haya incurrido en tal falta de ética”, declaró Esteban J.I. Romero, abogado de María Belén Catalano.

El caso María Belén 
María Belén Catalano es voluntaria de Grávida, una organización que se dedica desde hace 25 años a ayudar a mujeres embarazadas que requieren su ayuda porque se sienten solas, desesperadas o necesitadas. La asociación brinda información y asistencia social para ayudar a madres en situación de vulnerabilidad.

La psicóloga acompañó a una niña de 11 años embarazada tras una violación. La niña resolvió dar a luz el año pasado y entregar a su hijo en adopción “para que sea feliz”. Abortistas habían convencido a la menor embarazada y a su madre para que “interrumpan el embarazo”, sin explicarles en qué consiste la práctica y sin mostrarles otras opciones.

Cuando Grávida se les acercó para brindarles información, suponían que después de la “interrupción” el bebé iba a vivir. En el momento en que les explicaron en qué consiste el aborto la mamá de la niña-madre exclamó: “Pobrecito, él no tiene culpa”. Ella y su hija decidieron entonces seguir adelante. Cuando llevaban a la gestante al quirófano para hacerle la cesárea, ésta le decía a su madre: “Tenés que exigir que el bebé se quede en una familia que lo haga feliz”. Ella misma eligió el nombre del niño: Francisco.

Grávida tomó conocimiento del caso en el Hospital Iturraspe de Santa Fe y, junto con sus profesionales, acompañó a la pequeña y a su familia durante el embarazo y el parto y hasta hoy la siguen asistiendo. Pese a todo, la psicóloga que integra el equipo interdisciplinario del hospital Iturraspe denunció a la voluntaria de Grávida, licenciada María Belén Catalano, ante el Colegio de Psicólogos de Santa Fe, el que ahora intenta suspenderle la matrícula.

Ante las acusaciones, desde Grávida explicaron: “Nosotros intentamos contener a la persona que está pasando por un momento de angustia. Le damos opciones para que sepa qué pasa si aborta o no aborta. Siempre respetamos la decisión de la persona, pero le planteamos opciones”.

Comunicado del abogado de María Belén Catalano 
“Un embarazo en riesgo, vulnerable, es una situación que requiere apoyo, acompañamiento y contención: no solamente del Estado, sino de toda la sociedad, porque la atención al vulnerable supone un acto humanitario, un acto de dignidad”, afirmó el abogado Romero y añadió: “María Belén buscó acompañar a una pre-adolescente, a su madre y su hijo por nacer, procurando dar una mano, mostrando un rostro solidario y brindando una atención concreta”.

“De esa actitud derivó el nacimiento de Francisco, hoy adoptado por una familia. Todos los involucrados, abuela, mamá, bebé y familia adoptiva, están bien, contentos de apostar por la esperanza, por la vida y la dignidad”, aseguró y detalló que en Santa Fe existe una lista de más de 1.000 personas esperando poder adoptar un niño o niña entre 0 y 3 años.

“Hoy, en nuestro recuerdo no queda sólo el crimen horrendo de la violación, sino también el rostro de felicidad de los padres adoptivos de su bebé, Francisco, y el orgullo de una madre preadolescente que pudo optar por la esperanza porque recibió ayuda para elegir con libertad. Finalmente, la Justicia deberá sancionar al abusador, ya detenido, y todos debemos renovar nuestra lucha contra la violencia de género”, expresó.

“El caso deja también una enseñanza: el aborto no es una solución humanitaria. Con el aborto nadie gana: ni la madre embarazada, ni su hijo o hija, ni la sociedad. Lo que sí es un acto humanitario es acompañar a una persona que está pasando una situación difícil, ayudar a la mujer embarazada a darse una oportunidad de elegir a su bebé por encima de los problemas que la agobian. Hoy se necesitan constructores de la paz, gestos concretos de caridad, una mano abierta que reciba a todos y no excluya a nadie. María Belén no hizo más que intentar plasmar eso”, concluyó el abogado de la psicóloga Catalano.

Fuente – AICA

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