Las motitos de baja cilindrada son casi un folklore malo en nuestra ciudad.  No son solo los accidentes que hicieron que en el hospital las compararan con una epidemia, también hay un grave problema en la contaminación sonora que genera daño en ancianos y enfermos, y el desorden en el tránsito para una ciudad que puja por ser un centro turístico.

En busca de soluciones, se formó un Concejo de Seguridad Vial, que invita a la comunidad a proponer ideas, y debatir la problemática.  Sin embargo, parece ser que la única solución es realizar operativos cada vez más fuertes, y esta vez le tocó a la Plaza San Martín.

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