Los productores sufrieron subas importantes en los principales insumos: la soja y el maíz.

Un efecto colateral de la sequía comenzó a generar un alto grado de preocupación en el sector agropecuario. Es que la falta de lluvias en las principales regiones productivas provocó un fuerte aumento en el precio del maíz y la soja en el mercado local.

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El dato es que ambos cultivos son los principales insumos para los tamberos, la industria avícola y el sector porcino que ahora se encuentran reconfigurando costos que se trasladarán, en definitiva, al resto de las cadenas de comercialización y a los consumidores.

En  zona de Rosario la soja disponible se negocia a un precio cercano a$ 5.800 por tonelada, mientras que el maíz cotiza en alrededor de $ 3.400 por tonelada. Se trata de valores muy superiores a los registrados en noviembre, antes de la sequía.

Productores explicaron que esta situación, tarde o temprano, se reflejará en los mostradores, lo que podría llegar a sumarle un factor de presión extra a los índices de inflación de marzo y abril próximo.

Cabe mencionar que a partir de la falta de lluvias que se dio durante la totalidad del verano, la cosecha de soja, según estiman operadores privados, se ubicaría en apenas 40 millones de toneladas, al tiempo que la producción de maíz sería de solo 32 millones.

La fuerte reducción de la cosecha gruesa argentina impactó de lleno en los precios internacionales de ambos commodities dado que nuestro país es un jugador de peso a nivel mundial (en Chicago, la oleaginosa, se acercó a los u$s 400 por tonelada).

En las principales cadenas de supermercados de la ciudad de Buenos Aires el litro de leche se consigue actualmente a un precio promedio de $ 26,80. El kilo de suprema de pollo sin piel, en tanto, se vende a $ 117,90 y el kilo de cerdo a unos $ 145.

Otro de los productos que aumentaría en los mostradores es el huevo. En la actualidad la docena en Capital Federal se vende a un precio medio de $ 70, pero la sequía -que golpeó indirectamente a la industria avícola- lo llevaría a al menos un 10 o 15% más.

Lo que resta por ver es si el mes próximo se achica la diferencia de precios entre lo que recibe el productor y lo que pagan los consumidores. El último índice IPOD que releva la CAME mostró que los tamberos cobran $ 5,70, los porcinos $ 28 y los avícolas $ 20.

En el caso de la producción de cerdos, este miércoles se conformó una mesa nacional con participación de Federación Agraria (FAA), Sociedad Rural (SRA), Coninagro, Confederaciones Rurales (CRA), CAME y numerosas cámaras y asociaciones.

En ese encuentro se acordó promover el armado de un Plan Porcino Nacional que contemple a todos los actores y un temario que abarque aspectos productivos, económicos, impositivos, promocionales, de escala y de desarrollo.

Puntos de Vista, 22 de marzo de 2018. Daniel Falduti.

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