Hace más de cinco años que la cooperativa Nuestra Señora de Guadalupe  prestaba servicios para la Universidad de La Punta, en distintos puntos de la ciudad de San Luis, realizando tareas de limpieza de establecimientos educacionales, y ahora se les están debiendo, los haberes desde el mes de diciembre a la fecha y hasta el momento solo les han podido informar que los encargados de la Secretaria Académica quienes serían los responsables de contestar, cada uno tienen un discurso distinto, o están escondiendo algo, o realmente hay gato encerrado.

Todos se lavan las manos, la secretaria del rector, alude de que ellos no tienen nada que ver y les pasan la pelota a otra sección, resulta que cuando se les consulta a esa persona, dicen que fue traslada a la parte digital y que la secretaria académica no tiene respuesta favorable y el tiempo pasa y las deudas se juntan y nadie da la cara, no será que hay alguien que está jugando al teléfono descompuesto, ojala no se le corten la línea y las integrantes de la cooperativa ya no saben a quién acudir, nadie les responde los reclamos.

Ante los reiterados llamados a esa alta casa de estudios, por parte de la encargada de la cooperativa de trabajo, lo único que consiguió que le contestaran que tenía que esperar que el personal volviera de la licencia anual y que ahí le iban a contestar que novedades podían llegar a tener, pero la paciencia y la espera, más en estos tiempos se hacen tediosos y más cuando hay por delante de todo esto, siete familias que están a la espera de una respuesta favorable y lo único que se encuentran, es a dos empleados de la oficina en cuestión, que se pasan la pelota la una a la otra, y terminan manifestando que la cooperativa deje de cumplir con las tareas asignadas, en los distintos organismos educacionales, a los que se les estaba prestando servicios desde el año 2013, sin tener problema alguno durante esos periodos y de buenas a primeras se les informa que no van a continuar trabajando.

Si esto es verdad, lo que se tendría que haber hecho, es informar con antelación a la presidenta de dicha cooperativa, a los efectos de poder tomar otros caminos y no dejar a las empleadas desamparadas y de cara al inicio lectivo de varios de sus hijos, es feo que a uno se le comunique que no va a continuar con sus tareas laborales, pero es más penoso que personas de la misma universidad, tengan discursos diferentes y que no tengan la valentía para decir cuál es el verdadero problema.

No pueden solicitar una audiencia con el rector, porque no es de su incumbencia y si él es la máxima autoridad, a quien habrá que acudir, otra autoridad no existe, no será que ni el rector sabe lo que está pasando con esta gente, que de paso, quedaron sin trabajo. Siempre es bueno ir con buenas intenciones, con respeto y amabilidad, pero se hace muy difícil en los momentos en que nos toca vivir, cuando los reclamos son lógicos y donde los reclamos que se solicitan son por trabajos ya realizados y no les están pidiendo limosna, solo que la burocracia y las políticas mal ejecutadas, terminan por minar la resistencia de las personas, que solo vienen a trabajar, cumplir y pensar en seguir adelante con sus vidas y no estar esperando respuesta, que ni ellos saben cómo seguir chicaneando y haciendo creer que los trabajadores, son el ultimo orejón del tarro.

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