El Senado de la Nación dio su máxima distinción a Madre Cabrini

En un emotivo acto, le entregaron una mención post mortem a la primera santa que pisó suelo mercedino.

En una velada repleta de emociones, anécdotas y canciones, el Senado de la Nación le rindió homenaje a Francisca Javier Cabrini, la santa que pisó el suelo de Villa Mercedes, fundó un colegio y dejó un fuerte legado en la cultura educativa y religiosa de la ciudad a principios del siglo pasado. La iniciativa fue de los legisladores Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso, quienes encabezaron el acto y le otorgaron la mención post mortem “Senador Domingo Faustino Sarmiento” a la santa, cuando se cumplen cien años de su fallecimiento.

Funcionarios, miembros de la Iglesia, colectividades, directivos, estudiantes y familiares colmaron las butacas del auditorio del Colegio Sagrado Corazón para presenciar la celebración. Negre de Alonso definió al espacio como “un lugar emblemático”. Es que la fundación de esa escuela, ubicada hoy sobre la avenida Mitre, fue el motivo que trajo a Cabrini a tierras mercedinas en mayo de 1901.
La monja falleció el 22 de diciembre de 1917, después de crear congregaciones religiosas y levantar escuelas en distintas partes del mundo. Este año, las comunidades que continúan su obra realizaron una serie de festejos para celebrar el centenario de la que llaman su “Pascua” o paso hacia el cielo.
“Creímos con el senador Rodríguez Saá que no era posible terminar este año tan importante sin que el Senado de la Nación le rindiera este homenaje con el mayor premio establecido por la institución, que quedará en este colegio como testimonio vivo del reconocimiento que le hace este país que tanto beneficio recibió con su obra”, declaró Negre de Alonso.
La distinción fue materializada en un gran diploma encuadrado que quedó en manos de las monjas de la congregación también fundada por Cabrini, y quienes tienen la tarea de dirigir el colegio: las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús.
“Tengo el más profundo agradecimiento por este reconocimiento a la Madre. Ella quiso dejar su impronta en esta población con el colegio por el que han transitado  muchas generaciones de niñas, adolescentes y jóvenes”, expresó la hermana Stella Maris Elena, coordinadora regional de la congregación.
La tarde adquirió un tinte emotivo cuando Negre de Alonso, quien fue alumna de esa escuela, recordó anécdotas en el primer edificio del establecimiento, entre la calles Pringles y Pedernera, y sobre las monjas que fueron sus maestras. Pero también porque anunció que ese sería su último acto como senadora nacional, puesto que el 10 de diciembre será reemplazada  por la legisladora electa Eugenia Catalfamo.
La música jugó también un papel importante en el homenaje. Primero, casi cien niños que integran el coro escolar interpretaron tres canciones originales, con letras dedicadas a la santa y su legado. Luego, Raúl “el sapo” Ávila subió al escenario con sus hijas y, al son de tres guitarras, interpretaron cuecas. El cierre fue al unísono con el público, con las estrofas de la Calle Angosta, otro símbolo tan emblemático de Villa Mercedes como la Madre Cabrini.

Fuente http://www.villamercedes.info

DEJA TU COMENTARIO