Desde hoy rige el aumento del 8% para nafta y gasoil

El aumento del 8% en los combustibles estaba destinado a arrancar a primera hora de hoy, pero una reunión de las petroleras con el ministro de Energía, Juan José Aranguren podría postergarlo por unas horas. Los empresarios petroleros aplicarán la remarcación, como máximo, desde esta noche.

Las empresas solicitaron una recomposición del 12%, pero el Gobierno las persuadió de un aumento del 8%. Las compañías consideran que esa suba es para compensar la inflación del año pasado. Durante 2016, los valores en los surtidores subieron un 31%, pero el costo de vida orilló el 40%, según la mayoría de mediciones privadas.

Por los nuevos precios, la nafta súper de YPF se ubicará en $ 18,45 mientras que la premium se estirará a 20,85 pesos en Buenos Aires. Los valores en el interior serán más elevados. En general, Axion suele competirle a los importes de YPF, mientras que Shell se ubica un peldaño más arriba.

La industria celebrará hoy un acuerdo interno cuyos efectos se prolongarán en el tiempo: se tratará la eliminación del “barril criollo”, que es el precio obtenido por los productores locales. El proceso tomará 6 meses y pondrá a las firmas locales en paridad con las internacionales. En el resto del mundo, se paga el petróleo crudo menos que en la Argentina. “En un mercado libre es decisión de los actores económicos cuál será el precio de los combustibles. Como vamos acordar un período de transición para los precios internacionales, habrá previsibilidad para que todos sepan lo que pueden esperar”, detalló Aranguren, en el anuncio del convenio de Vaca Muerta.

La modificación en el barril criollo tendrá impacto en el bolsillo de los consumidores. “Las naftas, como cualquier otro producto de la economía, están sujetas a sus costos. Los costos tienen que ver con el precio del petróleo crudo y la evolución del tipo de cambio”, explicó el ministro.

Las empresas harán revisiones trimestrales de los precios internacionales del petróleo y los locales. En las petroleras suponen que habrá futuros aumentos. Declinan poner un número. Desde que Aranguren se hizo cargo de Energía, se trazó como meta la convergencia de los precios locales del petróleo crudo con los internacionales. El barril estaba ayer entre US$ 52 (para la variedad WTI) y US$ 55 (Brent) en los mercados. El “barril criollo” se mantendrá en torno a los US$ 60, para ir bajando hasta US$ 55 a mediados de año.

El precio sostén para el “barril criollo” sirvió para mantener fuentes de trabajo, también provocó que el país tuviera los importes de combustibles en dólares más altos de la región, en especial para un país productor.

El Gobierno también derogó las retenciones a las exportaciones de petróleo. Si bien fueron un dolor de cabeza durante el kirchnerismo -cuando el barril de petróleo volaba a máximos históricos, pero las compañías locales les resultaba antieconómico exportar porque el Gobierno se quedaba con la mayor parte de la torta-, ese tributo perdió relevancia.

En 2016, las retenciones por exportaciones petroleras rozaron los US$ 5 millones, una cifra ínfima en comparación con los decenas de miles de millones que el país dejó de exportar por las regulaciones de Guillermo Moreno en el superciclo de los comodities de 2003-2013.

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