Como es la vida, que siempre se sabe que tarde o temprano nos tenemos que ir de esta vida terrenal, pero las cosas que se viven a diario y se pueden compartir con amigos, hermanos, compañeros de trabajo y con personas que te vieron crecer y saben de dónde  venís y como te desenvuelves en esta vida.

Hay personas que quedan en los recuerdos a fuego, por todas las cosas que dio, de la manera que vivió y compartió su vida, de algo que no tenemos todas las personas que es la humildad y no estar hablando por ahí, sino que te dicen las cosas de frente, como debe ser en la vida, con la frente bien el alto, como deben ser las personas de bien y de buena madera.

Ayer y días anteriores nos daban las noticias del estado de salud de Miguel Ángel, y con oraciones y plegarias, tratábamos de aliviar esa angustia de toda su familia, amigos, conocidos y ex futbolistas, que supieron conocer y compartir las aventuras de este personaje del futbol, que nos dejó muy bien parados a todos los puntanos, no solo en la fase deportiva, por aquel recordado año 1979 y el equipo de Alianza, que supo dar batalla en un campo de juego y que el querido Loco, supo ganarse el respeto de propios y extraños.

Siempre duele más, cuando has compartido el día a día con una persona tan integra de gran corazón, que transmitió sus vivencias de vida, de saber tomar las cosas con responsabilidad, el compartir un mate por la mañana, conversar del futbol local, de cómo anda tu equipo favorito, o expresar tu estado de ánimo con relación a la etapa laboral que te toca, de cómo está la familia y si seguimos enumerando no nos alcanzaría una jornada entera para continuar charlando.

Hay personas que nos dejan muchas cosas, que nos entregan su amistad sincera y que nos brindan de corazón lo poco o mucho que tienen, pero es sin duda la amistad y el desinterés, que no muchos tenemos para dar sin esperar que les retribuyan con algo, material o no, esto hace que el aura de ciertas personas sea pura y blanca y creo, que Miguel tenia esas cualidades.

Se nos hace muy difícil ir a visitar a un enfermo, menos cuando esa personas es tan cercana a nuestros sentimientos, porque no sabes que decirle, como entablar un dialogo o hablarle de cosas que ya fueron  pasado y del otro lado no puede recepcionar de la misma manera o porque la enfermedad que padece no le permite tener un dialogo fluido, y que sea una visita de un amigo a otro y que siempre alguno de los dos se puede quebrar en lágrimas

Se nos fue un hombre hecho y derecho, que supe aprovechar todas las cosas que me conto de su vida, como deportista, como hombre, como compañero de trabajo y el de saber que la humildad y el respeto hacia el prójimo siempre quedara en su figura, aquella que supo defender desde un arco de futbol y llega a contagiar a muchos de los actuales deportista que abrazan la profesión de arquero, pero lo que más se rescata, es la lucha permanente, ante la adversidad, nunca bajo los brazos y se y estoy seguro que desde el cielo nos seguirá mirando y continuara defendiendo el arco que siempre lo cobijo.

QEPD Querido Miguel y que el fútbol puntano pierde un estandarte, pero Dios gana un arquero de lujo.

 

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